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Muere Bob Mackie, el diseñador que convirtió a Cher y otras divas en íconos de la moda

14 de septiembre de 2026 · Redacción Cronista Nacional

El mundo de la moda y el entretenimiento perdió a una de sus figuras más extravagantes e influyentes. Bob Mackie, el diseñador estadounidense conocido por sus espectaculares vestidos de lentejuelas, plumas y abalorios, y responsable de algunos de los looks más memorables de Cher, Diana Ross y otras grandes figuras del espectáculo, murió a los 87 años.

La noticia fue confirmada este lunes a través de las redes sociales del diseñador. “Con gran pesar compartimos la noticia de que el Sr. Bob Mackie falleció hoy”, señaló el comunicado, en el que se destacó que vivió plenamente sus 87 años y cumplió el sueño que tuvo desde joven de dedicarse al diseño de moda y vestuario. Su equipo no informó la causa de muerte ni ofreció más detalles sobre las circunstancias de su fallecimiento.

Conocido como el “sultán de las lentejuelas”, Mackie construyó durante décadas una carrera que unió la moda con la televisión, el teatro y la cultura pop. Sus diseños se caracterizaron por el exceso, la teatralidad y una particular capacidad para convertir un vestuario en parte fundamental de la personalidad de una estrella.

A lo largo de su trayectoria recibió importantes reconocimientos, entre ellos premios Emmy y Tony, además de una nominación al Oscar. También fue incorporado al Salón de la Fama de la Academia de Televisión y recibió un reconocimiento a toda una carrera por parte del Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos.

Muere Bob Mackie, el diseñador detrás de los icónicos looks de Cher y Diana Ross

 

De Hollywood a las grandes divas de la música

La historia profesional de Mackie comenzó vinculada al arte. Aunque inició estudios en esa área y posteriormente los abandonó, su talento como ilustrador le abrió las puertas de Hollywood. La diseñadora Edith Head descubrió su trabajo y le ayudó a conseguir en 1961 un puesto como dibujante en los estudios Paramount.

Ese primer paso lo introdujo en una industria que durante décadas sería el escenario de su creatividad. Sin embargo, su gran salto profesional llegó con “The Carol Burnett Show”, uno de los programas televisivos más populares de finales de los años sesenta.

Para la humorista y presentadora Carol Burnett, Mackie llegó a diseñar alrededor de 17 mil conjuntos, una cifra que da una idea de la dimensión de su trabajo en televisión. Sus creaciones ayudaron a convertir el vestuario en un elemento esencial de los espectáculos de variedades, donde la ropa no solo acompañaba a las estrellas, sino que contribuía a construir personajes y momentos memorables.

Su fama creció todavía más a comienzos de los años setenta con “The Sonny and Cher Show”. Allí comenzó una de sus colaboraciones más reconocidas: la que mantuvo con Cher, para quien creó algunos de los atuendos más atrevidos y recordados de su carrera.

Con el tiempo, su lista de clientas se amplió hasta incluir a Diana Ross, Tina Turner, Dolly Parton y Madonna, entre otras figuras que encontraron en sus diseños una manera de llevar al escenario y a las alfombras rojas una imagen mucho más espectacular.

El diseñador detrás del “vestido de la venganza” de Cher

Entre las creaciones que definieron la relación entre Mackie y Cher destaca el famoso “vestido de la venganza” que la cantante utilizó en los Oscar de 1986.

El atuendo rompía con las convenciones de la época. Cher apareció con una falda de talle extremadamente bajo que dejaba al descubierto su abdomen, un diminuto top cubierto parcialmente por una rejilla y una enorme pieza de plumas negras sobre la cabeza.

El conjunto provocó comentarios y se convirtió en uno de los momentos más recordados de la alfombra roja. Más allá de la provocación, representaba perfectamente la filosofía creativa de Mackie: diseñar prendas que no pasaran inadvertidas y que ayudaran a convertir una aparición pública en un espectáculo.

Su influencia también quedó ligada a otra de las imágenes más famosas de la cultura estadounidense. Mackie participó en el diseño del llamado “vestido desnudo” de Marilyn Monroe, el atuendo con el que la actriz cantó el cumpleaños feliz al presidente John F. Kennedy en 1962.

Décadas después, aquella pieza volvió al centro de la atención cuando Kim Kardashian la utilizó durante la Met Gala, después de que fuera retirada temporalmente de un museo. El uso de la histórica prenda generó una fuerte polémica y volvió a demostrar la vigencia cultural de una creación vinculada a la historia del espectáculo estadounidense.

Los “vestidos desnudos” que se adelantaron a su tiempo

Mackie fue considerado uno de los pioneros de los llamados “vestidos desnudos”, diseños que dejaban grandes zonas del cuerpo al descubierto y que durante su época podían resultar escandalosos.

Uno de los ejemplos más emblemáticos fue el atuendo que Cher utilizó en la Met Gala de 1974, un diseño cubierto de plumas blancas que dejaba buena parte de su cuerpo al descubierto. Lo que entonces podía parecer una provocación terminó anticipando una tendencia que décadas después se convertiría en un recurso habitual de las alfombras rojas.

La capacidad de Mackie para desafiar las convenciones sin abandonar el glamour fue precisamente una de las razones por las que sus creaciones trascendieron las temporadas de moda. Sus vestidos no buscaban simplemente vestir a una celebridad: estaban pensados para convertirse en imágenes.

Y su creatividad no quedó atrapada en las generaciones que ayudó a convertir en estrellas. Hasta los últimos años de su vida continuó trabajando y vistiendo a nuevas figuras de la música pop, entre ellas Miley Cyrus, Taylor Swift y Sabrina Carpenter.

De esta manera, su influencia alcanzó a artistas de distintas épocas y ayudó a mantener vigente una idea que definió toda su trayectoria: en el mundo del espectáculo, un gran vestuario puede convertirse en parte de la historia de una celebridad.

Una vida marcada por el arte y el espectáculo

En su vida personal, Mackie estuvo casado con la actriz Lulu Porter entre 1960 y 1963. La pareja tuvo un hijo, Robert Gordon Mackie Jr., quien murió a los 33 años por complicaciones relacionadas con el sida.

Después de su divorcio, Mackie mantuvo una relación con el vestuarista Ray Aghayan, quien murió en 2011. El diseñador también fue abuelo y bisabuelo.

Con su muerte, desaparece una figura que durante más de seis décadas ayudó a definir la estética del espectáculo estadounidense. Bob Mackie entendió como pocos que la moda podía ser también humor, provocación, fantasía y espectáculo, y que una prenda podía quedar grabada en la memoria colectiva mucho después de que terminara una presentación.

Sus lentejuelas, plumas, transparencias y diseños imposibles acompañaron a algunas de las mayores estrellas de la cultura popular. Y aunque las generaciones cambien, muchos de aquellos atuendos continúan funcionando como símbolos de una época en la que Bob Mackie convirtió el exceso en una forma de arte.