‘Coyote vs. Acme’: la película que sobrevivió a Warner y lleva al Coyote a los tribunales
Después de años persiguiendo sin éxito al Correcaminos, Wile E. Coyote finalmente encontró una nueva estrategia: llevar a juicio a la compañía responsable de fabricar los productos que han convertido cada uno de sus planes en un espectacular fracaso. Esa es la premisa de Coyote vs. Acme, una película que, curiosamente, terminó reflejando fuera de la pantalla la misma historia de lucha contra una gran corporación que narra en la ficción.
La cinta, dirigida por Dave Green y protagonizada por Will Forte y John Cena, llegará a los cines de Estados Unidos el 28 de agosto y posteriormente se estrenará en España el 18 de septiembre. Su lanzamiento representa el final de un accidentado camino de producción que llevó al proyecto de estar terminado y aparentemente destinado al estreno a permanecer archivado, hasta que una movilización de seguidores y profesionales de la industria ayudó a que finalmente encontrara una nueva oportunidad.
“Hicimos una película sobre un desvalido y la película se convirtió en una desvalida. Es una locura”, explicó Green a EFE al recordar el particular recorrido que ha tenido Coyote vs. Acme.
La historia parte de una idea que el escritor Ian Frazier planteó originalmente en un artículo publicado en The New Yorker en 1990. La pregunta era tan absurda como irresistible: ¿qué pasaría si Wile E. Coyote decidiera demandar a Acme por todos los productos defectuosos que utilizó durante sus innumerables intentos por atrapar al Correcaminos?
Desde cohetes que terminan explotando en su cara hasta artefactos imposibles que desafían cualquier lógica, Acme ha sido durante décadas la marca detrás de algunas de las desgracias más memorables del universo de los Looney Tunes. La película toma esa idea y la lleva a un terreno completamente diferente: el drama judicial.
En la historia, el Coyote, cansado de años de fracasos y accidentes, decide responsabilizar a la poderosa corporación por los productos que le han fallado una y otra vez. Convencido de que tiene un caso sólido, busca la ayuda de un abogado mediocre que inicialmente se niega a representarlo, pero que finalmente acepta el desafío.
Lo que comienza como una demanda aparentemente absurda se transforma en una batalla contra una enorme compañía, mientras el proceso legal empieza a revelar secretos que Acme preferiría mantener ocultos. Para Dave Green, precisamente esa combinación entre una premisa ridícula y un tratamiento serio fue una de las claves para encontrar el tono de la película.
Una mezcla entre dibujos animados, acción real y drama judicial
Coyote vs. Acme combina personajes animados con actores de acción real y recupera una fórmula que ha dado algunos de los experimentos más recordados del cine. Una de las principales referencias para Green fue Who Framed Roger Rabbit?, la película de Robert Zemeckis estrenada en 1988 que consiguió mezclar cine negro, comedia y animación en un mismo universo.
El director explicó que quería explorar una idea similar, pero trasladada al mundo de los tribunales. La intención era imaginar qué ocurriría si una película protagonizada por un personaje de dibujos animados pudiera tomarse el drama judicial con la misma seriedad con la que Who Framed Roger Rabbit? abordó los códigos del cine negro.
El resultado promete mostrar una faceta poco explorada de Wile E. Coyote. Aunque el personaje es conocido principalmente por sus fallidos intentos para capturar al Correcaminos, Green asegura que nunca lo ha considerado realmente un villano.
Por el contrario, el director se identifica con su perseverancia. Después de todo, el Coyote se levanta cada día con un objetivo claro, desarrolla un nuevo plan y, pese a que todo termina inevitablemente en desastre, vuelve a intentarlo.
Esa persistencia convierte al personaje en el verdadero centro emocional de la historia. Green reconoce que quiere verlo triunfar, aunque tampoco desea que el Correcaminos termine atrapado. La contradicción resume buena parte del encanto que ha mantenido vigente al personaje durante generaciones: el público sabe que el Coyote probablemente volverá a fracasar, pero aun así continúa esperando que, al menos una vez, algo salga bien.
El Coyote deja de ser parte de la pandilla para convertirse en el protagonista
Los personajes de Looney Tunes ya habían convivido con actores reales en películas como Space Jam y Looney Tunes: Back in Action. Sin embargo, en aquellas producciones la atención se repartía entre varios integrantes del famoso grupo.
En esta ocasión, Dave Green decidió concentrarse en un solo personaje y explorar dimensiones que normalmente no aparecen en los cortos animados. Para el director, muchas de las películas anteriores funcionaban como historias corales, con los personajes reunidos como una gran pandilla y conscientes incluso de su propia condición de estrellas de los Looney Tunes.
Por eso también encontró inspiración en los Muppets, donde cada personaje puede cumplir una función particular dentro de la historia sin necesidad de que todos aparezcan como un bloque.
En Coyote vs. Acme, Wile E. Coyote se convierte en la “estrella polar” del relato y en el héroe de una historia que busca darle una nueva dimensión a uno de los personajes más castigados de la animación.
La película que también tuvo que luchar para sobrevivir
Pero quizá el elemento más sorprendente de Coyote vs. Acme no está dentro de la historia, sino en todo lo que ocurrió después de que las cámaras dejaron de grabar.
La película terminó su producción en 2023 y, de acuerdo con la información difundida sobre el proyecto, había recibido una respuesta positiva durante las funciones de prueba. Sin embargo, Warner Bros. decidió archivarla y declararla como una pérdida total dentro de una estrategia fiscal que permitía al estudio recuperar parte de su inversión mediante beneficios tributarios.
La decisión generó una fuerte reacción entre integrantes de la industria y seguidores del proyecto. Para Dave Green y su equipo, la situación fue especialmente irónica: una película sobre un personaje pequeño enfrentándose a una gigantesca corporación se había convertido, en la vida real, en una producción que necesitaba luchar para evitar desaparecer.
“Hacer cualquier película es como empujar una roca gigante cuesta arriba”, explicó Green. Sin embargo, el director destacó el respaldo que recibió de la comunidad cinematográfica, que se manifestó en defensa de la película y contribuyó a mantener viva la conversación sobre su futuro.
Finalmente, Warner Bros. aceptó poner los derechos del proyecto a la venta. En marzo de 2025, la distribuidora independiente Ketchup Entertainment adquirió los derechos mundiales de Coyote vs. Acme por una cifra cercana a los 50 millones de dólares, lo que permitió rescatar la película y abrir nuevamente el camino hacia su estreno comercial.
Así, la historia del Coyote consiguió un giro que ni siquiera uno de sus complicados inventos de Acme habría podido anticipar. El personaje que ha pasado décadas cayendo desde precipicios, siendo aplastado por rocas y sobreviviendo a explosiones imposibles logró convertirse en el protagonista de una película que también estuvo a punto de quedar sepultada.
Ahora, con su llegada finalmente a los cines, Coyote vs. Acme propone una nueva pregunta para los seguidores de los Looney Tunes: después de tantos años perdiendo contra el Correcaminos, ¿podrá Wile E. Coyote conseguir por fin una victoria, aunque esta vez sea en una sala de tribunal?
