Congreso busca frenar violencia digital contra menores en México

 

Por Bruno Cortés

 

En la Cámara de Diputados ya prendieron las alertas por algo que muchos padres apenas empiezan a dimensionar: internet no siempre es un lugar seguro para niñas, niños y adolescentes. Y el problema, dicen legisladores, es que la ley va varios pasos atrás de lo que ocurre todos los días en redes y plataformas digitales.

La diputada Elizabeth Martínez Álvarez, del PAN, lo puso en palabras simples durante un foro sobre seguridad digital: mientras el Congreso discute y procesa una iniciativa, al día siguiente ya surgió una nueva forma de violencia en línea. Es decir, la tecnología avanza más rápido que las reglas que deberían proteger a los menores.

Por eso, lo que se está intentando hacer desde la Comisión de Derechos de la Niñez es actualizar el marco legal. En términos prácticos, esto significa cambiar leyes para que incluyan nuevas formas de violencia digital, desde acoso en redes hasta explotación de menores en plataformas donde generan contenido.

No es un tema menor. En el Congreso ya se trabaja en un dictamen que junta más de 30 iniciativas distintas. La idea es construir una sola reforma que no solo castigue delitos, sino que también prevenga riesgos y dé herramientas reales de protección a menores y a sus familias.

El debate no se queda solo en los legisladores. Otros diputados y especialistas coincidieron en que el problema tiene varias capas. Por ejemplo, se advirtió que hoy muchos niños están expuestos durante horas a contenido digital sin supervisión, y en algunos casos incluso son utilizados para generar dinero en redes sociales sin reglas claras.

También se puso sobre la mesa un tema delicado: el riesgo de que el crimen organizado contacte a menores a través de internet. Esto abre la puerta a delitos más graves, como el reclutamiento forzado, algo que incluso ya se está discutiendo cómo tipificar en la ley.

Pero no todo se trata de prohibir. Algunos expertos fueron claros en que el enfoque no debe ser solo restringir contenido, sino también mejorar cómo están diseñadas las plataformas digitales. Es decir, que desde su origen sean más seguras y reduzcan riesgos para los usuarios más jóvenes.

Además, autoridades y organizaciones coincidieron en que la solución no depende solo del Congreso. También implica a gobiernos, empresas tecnológicas, padres de familia y escuelas. La seguridad digital, dijeron, ya es un tema de seguridad pública.

Eso sí, también hay advertencias. Regular demasiado rápido o sin claridad puede generar problemas, como limitar derechos o crear leyes difíciles de aplicar. Por eso, el reto es encontrar un equilibrio entre proteger a los menores y no sobrerregular el entorno digital.

En pocas palabras, lo que se discute en el Congreso es cómo cerrar la brecha entre un mundo digital que cambia todos los días y unas leyes que todavía no logran alcanzarlo. Y en medio de ese desfase, quienes quedan más expuestos son justamente los más jóvenes.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario