Por Juan Pablo Ojeda
Pumas comienza a moverse con decisión en el mercado y está muy cerca de cerrar la incorporación de Uriel Antuna como refuerzo ofensivo. El atacante mexicano, conocido como el Brujo, se convertirá en nuevo jugador del Club Universidad Nacional, a falta de detalles finales para concretar el acuerdo.
La llegada de Antuna responde directamente a una petición de Efraín Juárez, quien desde el torneo pasado identificó al futbolista como el perfil ideal para potenciar el ataque auriazul. En aquel momento, las limitaciones presupuestales frenaron la negociación, pero el interés se mantuvo firme hasta encontrar el escenario adecuado para concretarla.
De acuerdo con fuentes cercanas a la operación, la negociación se perfila como una compra definitiva. Tigres, club dueño de la carta del jugador, buscaba darle salida y el interés de Pumas facilitó el acuerdo para que Antuna continúe su carrera dentro de la Liga MX.
En su paso por Tigres, el extremo disputó 48 partidos, con un saldo discreto de un gol y ocho asistencias, números que no reflejan del todo su capacidad ofensiva, pero que explican la intención del club regiomontano de reacomodarlo en otro proyecto deportivo.
Antuna cuenta con una trayectoria amplia tanto en México como en el extranjero. Ha vestido las camisetas de LA Galaxy, Groningen, Chivas y Cruz Azul, siendo con la Máquina donde vivió su mejor etapa futbolística. Con los celestes acumuló 28 goles y 14 asistencias en 111 partidos, consolidándose como uno de los atacantes mexicanos más desequilibrantes de su generación.
Con su inminente llegada a Cantera, Antuna se pondrá bajo las órdenes de Efraín Juárez, quien confía en recuperar la mejor versión del extremo. Para Pumas, el Brujo representa la pieza que faltaba para completar su línea ofensiva y añadir profundidad, velocidad y experiencia a un plantel que busca protagonismo.
