El anuncio del festival “Campo Marte 26” ha encendido un intenso debate en redes sociales, donde usuarios cuestionan su origen y lo vinculan directamente con el Axe Ceremonia 2025, marcado por una tragedia que aún genera indignación pública. La conversación digital se ha centrado en la posible continuidad de los organizadores, la falta de sanciones y las implicaciones éticas de realizar nuevos eventos masivos sin que haya claridad en las investigaciones.
De acuerdo con múltiples publicaciones en plataformas como X (antes Twitter) y Facebook, usuarios aseguran que detrás de Campo Marte 26 se encuentran empresas vinculadas a Grupo ECO y ECO Live, señaladas por haber participado en la organización del Axe Ceremonia 2025. Aunque no existe hasta el momento un posicionamiento oficial que confirme o descarte plenamente esta relación, la percepción pública ha sido determinante para alimentar la controversia.
Las comparaciones no se limitan a los organizadores. En redes sociales también se han señalado similitudes en la identidad visual, el diseño gráfico y la propuesta conceptual del nuevo evento, lo que ha llevado a algunos usuarios a afirmar que se trata de “el mismo festival con otro nombre”. Estas observaciones, aunque no verificadas institucionalmente, han contribuido a consolidar una narrativa de continuidad más que de innovación.
El debate cobra mayor relevancia por el contexto en el que ocurre. Durante el Axe Ceremonia 2025 fallecieron los fotoperiodistas Miguel Hernández y Citlali Berenice Giles Rivera, hecho que derivó en investigaciones por parte de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil. A la fecha, usuarios en redes denuncian que no hay avances claros ni sanciones contundentes contra los responsables.
En este contexto, diversas voces han exigido justicia y mayor transparencia institucional. Entre las demandas destacan el esclarecimiento total de los hechos, la rendición de cuentas por parte de los organizadores y la implementación de medidas más estrictas para la autorización de eventos masivos. También se han difundido llamados a boicotear Campo Marte 26, cancelar boletos y evitar respaldar a empresas que consideran responsables, directa o indirectamente, de la tragedia.
No obstante, el debate no es unánime. Otros sectores de la conversación digital defienden la realización de nuevos eventos en el Campo Marte, argumentando que no todos los festivales deben ser juzgados bajo el mismo precedente. Señalan que el proyecto Campo Marte 26 incluye actividades deportivas, culturales y gastronómicas vinculadas al contexto del Copa Mundial de la FIFA 2026, por lo que consideran inapropiado mezclarlo completamente con la polémica del Axe Ceremonia.
Asimismo, algunos usuarios llaman a diferenciar entre responsabilidades individuales y colectivas, subrayando que las investigaciones oficiales aún están en curso. En este sentido, instan a esperar resoluciones de las autoridades antes de emitir juicios definitivos, aunque reconocen que la exigencia de justicia y garantías de seguridad es legítima.
Hasta el momento, ni los organizadores de Campo Marte 26 ni las autoridades capitalinas han emitido información detallada que aclare la relación entre ambos eventos o el estado actual de las investigaciones. La discusión, sin embargo, evidencia un tema de fondo: la confianza pública en la organización de eventos masivos y la capacidad institucional para garantizar condiciones seguras y rendición de cuentas.
