El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, presentó una iniciativa para regular las prácticas engañosas utilizadas por plataformas y servicios financieros digitales que inducen a los usuarios a contratar créditos, aceptar cargos recurrentes o activar suscripciones sin consentimiento plenamente informado.
La propuesta fue presentada durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión y busca reformar la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros y la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera.
El objetivo principal es combatir los llamados “dark patterns” o patrones oscuros de diseño, técnicas digitales que manipulan la toma de decisiones de los usuarios mediante interfaces confusas, botones engañosos, procesos complicados de cancelación o consentimientos obtenidos por omisión.
Monreal explicó que estas prácticas son cada vez más comunes en aplicaciones y plataformas digitales que utilizan estrategias visuales y psicológicas para acelerar compras o dificultar que el usuario rechace ciertos servicios.
Como ejemplo, mencionó plataformas que muestran relojes regresivos o mensajes de urgencia para presionar a los consumidores a contratar ofertas supuestamente temporales, aun cuando no existe una fecha real de finalización de la promoción.
También citó casos en los que aerolíneas anuncian boletos con precios bajos, pero durante el proceso de compra agregan costos adicionales que elevan significativamente el monto final.
Según el legislador, este tipo de diseño digital busca inducir decisiones que muchos usuarios no tomarían si la información fuera clara, transparente y presentada de manera neutral.
La iniciativa advierte que estas prácticas pueden derivar en problemas financieros importantes, como sobreendeudamiento, deterioro del historial crediticio, cargos no reconocidos o pérdida patrimonial.
El diputado señaló que actualmente la legislación mexicana no contempla una definición específica de “patrones oscuros” ni regula de forma directa el diseño de interfaces digitales en servicios financieros.
Aunque la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros ya cuenta con normas generales sobre transparencia e información, Monreal considera que existe un vacío legal en el entorno digital.
De acuerdo con datos citados por el legislador, durante 2022 la Condusef recibió más de 554 mil solicitudes de asesoría y reclamaciones relacionadas con servicios financieros. De ese total, más del 41 por ciento correspondió a cargos no reconocidos y productos financieros no solicitados.
Además, destacó que los grupos más afectados suelen ser jóvenes de entre 18 y 29 años y adultos mayores de 60 años que utilizan servicios financieros digitales, especialmente quienes reciben apoyos gubernamentales mediante plataformas electrónicas.
La iniciativa propone incorporar nuevas definiciones legales, entre ellas la de “interfaz digital”, entendida como el conjunto de elementos visuales y funcionales mediante los cuales una persona accede o contrata servicios financieros electrónicos.
También plantea definir las prácticas engañosas digitales como diseños que tengan por efecto inducir, presionar, dificultar o manipular decisiones libres e informadas de los usuarios.
El proyecto establece que las Instituciones de Tecnología Financiera deberán garantizar que sus plataformas utilicen diseños éticos, transparentes y neutrales, evitando arquitecturas digitales que confundan o engañen a los clientes.
Asimismo, propone que el Banco de México y otras autoridades regulatorias puedan emitir disposiciones para limitar o prohibir diseños digitales que distorsionen la toma de decisiones o afecten la competencia en el sector financiero.
Otro de los puntos relevantes es que los contratos digitales deberán corresponder de manera clara y accesible con el proceso electrónico mediante el cual son aceptados, evitando cláusulas ocultas o mecanismos confusos de consentimiento.
Monreal sostuvo que el objetivo es garantizar el derecho de las personas a un entorno digital seguro y transparente, donde las plataformas no induzcan al error ni dificulten la cancelación de servicios o la revocación del consentimiento.
La propuesta se presenta en un contexto de creciente digitalización financiera en México, donde cada vez más usuarios realizan contrataciones, pagos y operaciones bancarias mediante aplicaciones y plataformas en línea.
